
Coolbet tiene la familia más rara de todas las que he mirado para esta web. Nació en Estonia, se hizo un nombre en Noruega y Finlandia, y hoy su dueña última es la empresa japonesa que está detrás de Sonic el erizo y de media Japón llena de máquinas de pachinko.
No es una casualidad ni una anécdota de bar: la compra se cerró en mayo de 2025 y cambia quién manda en esta casa. Te cuento cómo se llega de un sportsbook báltico a un gigante del videojuego, quiénes son sus hermanas y qué se ve por dentro de su producto.
Coolbet, en corto
Propietario: Sega Sammy, el grupo japonés de Sega y Sammy
Cómo llegó ahí: compró GAN, dueña de Coolbet, en mayo de 2025
Empresa operadora: Stay Cool, con sede en Estonia
Dónde opera: países nórdicos y bálticos, más Chile, Perú y Ecuador
Hermanas: la plataforma GAN, y fuera del juego online Sega y Sammy
¿Desde España?: No, no tiene licencia de la DGOJ

Los casinos hermanos de Coolbet: de un sportsbook a Sonic
Aquí hay que separar dos familias, porque Coolbet pasó por dos manos distintas en cinco años. Su hermana directa es GAN, la empresa que la compró en enero de 2021 y que vende plataforma de casino online a operadores de Estados Unidos. Y desde mayo de 2025 las dos tienen el mismo dueño japonés, así que la lista de parientes se llena de nombres que no esperarías.

Sega, la hermana que hace videojuegos
Sí, esa Sega. La de las consolas, los salones de máquinas y Sonic. Es la pata de entretenimiento del grupo y no tiene nada que ver con el juego con dinero real, pero comparte accionista con tu casa de apuestas.

Sammy, la hermana de las máquinas
La otra mitad del grupo. Fabrica pachinko y pachislot, esas máquinas de bolas y rodillos que llenan los salones japoneses. De ahí viene el dinero y la cultura de máquina de premios que ahora también manda en Coolbet.
La familia completa
| Marca | Qué es | Dónde | ¿Desde España? |
|---|---|---|---|
| Coolbet | Apuestas, casino y póker con marca propia | Nórdicos, bálticos y Latinoamérica | No |
| GAN | Plataforma de casino online que se vende a otros | Estados Unidos, sobre todo | No |
| Sega | Videojuegos y salones de recreativas | Todo el mundo | No aplica |
| Sammy | Máquinas de pachinko y pachislot | Japón | No aplica |
| Sega Sammy Creation | Máquinas para casinos físicos | Japón y mercados de casino | No aplica |
Lo que de verdad comparten
Comparten propietario y, cada vez más, tecnología. GAN aporta la plataforma que usan casinos estadounidenses y Coolbet aporta el sportsbook y la marca de cara al público, que es justo lo que le faltaba al grupo japonés para dejar de ser solo un fabricante de máquinas.
Lo que no comparten es la cuenta ni el catálogo. Coolbet es la única de la familia donde puedes abrirte una cuenta y jugar, y su operación la lleva Stay Cool desde Estonia. Sega y Sammy no tocan tu dinero, aunque estén en el mismo árbol.
El dato que casi todas las webs siguen dando mal
Si buscas Coolbet en internet vas a leer una y otra vez que su dueña cotiza en el Nasdaq. Eso era verdad cuando GAN era una empresa independiente en Nueva York, y dejó de serlo con la compra de 2025. Hoy quien manda es un grupo que cotiza en Tokio.
Lo digo porque ese detalle importa más de lo que parece. Un dueño japonés que viene del negocio de las máquinas y de los casinos físicos tiene otras prioridades y otro calendario que un inversor estadounidense de tecnología. Si vas a confiar tu dinero a una casa, merece la pena saber quién decide de verdad.
Con quién compite
Coolbet pelea en dos frentes a la vez, el nórdico y el latinoamericano, y en los dos se cruza con familias que ya tienen su guía en esta web.
Betsson, el rival nórdico con licencia española
El grupo sueco cotizado que también juega en los dos tableros, con Betsafe y NordicBet en casa y licencias locales en Latinoamérica. La diferencia clave: Betsson sí se puede jugar desde España. Ver los hermanos de Betsson.
LeoVegas, el otro nórdico con dueño enorme
Nació en Suecia y hoy pertenece a MGM Resorts, el grupo de los casinos de Las Vegas. Es el espejo perfecto de esta historia: marca pequeña del norte, propietario colosal. Ver los hermanos de LeoVegas.
El dueño: Sega Sammy

Sega Sammy nació en 2004 de la unión de dos empresas japonesas muy distintas: Sega, la de los videojuegos, y Sammy, la de las máquinas de pachinko. Cotiza en la Bolsa de Tokio y desde hace años intenta entrar en el juego con dinero real, primero con máquinas para casinos y ahora con una casa de apuestas propia.
El paso definitivo lo dio con GAN. Anunció la compra por unos 107 millones de dólares y la cerró el 27 de mayo de 2025 por unos 96 millones, después de renegociar. Con ella se llevó dos cosas: la plataforma que GAN vende a casinos estadounidenses y Coolbet, que era el premio de verdad porque es la única marca del paquete con clientes propios.
El dato incómodo que también hay que contar
Coolbet es una pieza diminuta dentro de su nuevo dueño. Un grupo que factura sobre todo con videojuegos y máquinas japonesas no va a vivir ni morir por una casa de apuestas báltica, y eso corta en los dos sentidos: nadie va a asfixiar la marca por un mal trimestre, pero tampoco esperes que sea la prioridad número uno del consejo.
El segundo apunte es más práctico. Cuando una marca cambia de dueño hay un periodo en el que nadie sabe si el producto seguirá igual, y Coolbet lleva poco más de un año en su nueva casa. Yo miraría con calma cualquier cambio de condiciones durante los próximos meses, porque los nuevos propietarios suelen tocar las promociones antes que el producto.
Las licencias
La operación la lleva Stay Cool desde Estonia con licencia de Malta, y la propia aplicación lo pone por escrito en su ficha de la tienda: licencia de la MGA, mayores de 18 años y un enlace de juego responsable. Si quieres comprobarlo por tu cuenta, el regulador maltés tiene un buscador público: verificación de licencias de la MGA.
Fuera de Europa opera con permisos locales en Chile, Perú y Ecuador. En España no tiene licencia de la DGOJ, así que desde aquí no es una opción legal y su web no te va a dejar registrarte. Si buscas un nórdico jugable en España, ahí están Betsson y LeoVegas.
Mi reseña de Coolbet
Imagen editorial de la familia de Coolbet, utilizada porque la web accesible desde España no ofrecía una portada limpia en español.
Aviso antes de nada: no pude entrar en su web desde España. Coolbet protege sus dominios con un filtro antirrobots y me devolvía una verificación en bucle, así que para esta reseña miré su producto en la ficha oficial de la tienda de aplicaciones y en la documentación pública de la empresa. Prefiero contarte eso a fingir un paseo que no hice.
Qué se ve por dentro
Tres cosas me llamaron la atención, y las tres son poco habituales. La primera: en su casino, cada juego lleva impreso el porcentaje de retorno al jugador en la propia ficha, con cifras como 96,53% o 96,17%. Casi ninguna casa pone ese número donde se ve, porque no ayuda a vender.
La segunda: en la cabecera de la pantalla aparece un contador de tiempo de sesión, junto al saldo. Saber cuántos minutos llevas jugando es la herramienta más simple y más eficaz que existe contra la partida que se alarga sin darte cuenta, y aquí viene puesta de serie.
La tercera es de nostalgia: sigue teniendo póker, con aplicación propia y hasta un festival de torneos en Tallin. La mayoría de las casas cerró su sala de póker hace años porque daba poco dinero, así que mantenerla dice algo del tipo de jugador que buscan.
Deportes
Es lo que mejor hace y lo que sostiene la marca. Tiene apuestas previas y en directo, sección de esports separada, retransmisiones dentro de la propia web y una pantalla de apuestas construidas para el partido, del estilo ambos equipos marcan más de 2,5 goles con la cuota total a la vista. El fútbol europeo manda, con la Champions y las grandes ligas en primera fila.
Casino y juegos propios
El casino es correcto y tiene un detalle que me gusta: juegos hechos a medida con su nombre y su oso polar dentro. No cambian tu suerte, ojo, pero indican que la casa negocia con los proveedores en lugar de limitarse a colgar el catálogo estándar que tienen todas.
Lo que no puedo comprobar y no te voy a inventar
No he podido probar su registro, sus tiempos de retirada ni su servicio de atención, porque no acepta jugadores desde España. Cualquier reseña que te cuente con detalle lo rápido que paga Coolbet estando escrita desde aquí, o lo copió de otro sitio o se lo inventó. Lo que sí puedo decirte es quién es su dueño y qué licencia declara, que es exactamente para lo que existe esta web.
Juego responsable
Su ficha oficial enlaza a una web de juego responsable y marca el contenido para mayores de 18 años, y el contador de sesión que mencioné antes va en la misma dirección. Su licencia maltesa obliga a ofrecer límites y autoexclusión.
Pero hay una diferencia grande con España que conviene tener clara. Aquí tenemos el RGIAJ, un registro nacional que te cierra de golpe todas las casas con licencia española. Una autoexclusión en Coolbet vale para Coolbet, y punto. Si juegas en varias webs de varios países, los límites hay que poner uno por uno.
Puntos fuertes y puntos flojos
Lo que me gusta
✓ Publica el retorno al jugador en la ficha de cada juego
✓ Contador de tiempo de sesión a la vista, junto al saldo
✓ Mantiene sala de póker cuando casi nadie la mantiene
✓ Sportsbook con esports y retransmisiones propias
✓ Licencia de Malta declarada por escrito y comprobable
Lo que no me gusta
✗ Sin licencia española, no se puede jugar desde aquí
✗ Su web bloquea el acceso con una verificación antirrobots
✗ Media internet sigue diciendo que su dueña cotiza en el Nasdaq
✗ Es una pieza minúscula dentro de un gigante del videojuego
✗ Cambió de dueño hace poco y aún puede tocar condiciones
Mi veredicto
Coolbet me parece uno de los productos más honestos del sector en lo que se ve: pone el retorno de cada juego y el reloj de la sesión donde el jugador los mira, y eso no lo hace quien quiere que pierdas la noción del tiempo. Su problema, desde España, es que no la puedes usar.
Así que tómala como lo que es en esta web: una lección sobre quién hay detrás de las marcas. Si te interesa el estilo nórdico y quieres jugar legalmente en España, empieza por Betsson. Si lo que te atrae es el sportsbook grande y bien hecho, mira bet365. Y si quieres slots con condiciones claras, PlayUZU.
¿Es fiable Coolbet?
Su cadena de propiedad es de las más curiosas del sector y, a la vez, de las más públicas: Coolbet pertenece a GAN, que desde 2025 es propiedad de Sega Sammy, el conglomerado japonés cotizado en Tokio. Cada eslabón de esa cadena está documentado.
La marca nórdica original siempre tuvo fama de producto cuidado y condiciones claras. Su situación concreta en España la tienes detallada en esta misma guía, junto al recorrido completo de sus dueños.
Preguntas frecuentes sobre Coolbet
¿Cuáles son los casinos hermanos de Coolbet?
Su hermana en el juego online es GAN, la plataforma que el grupo vende a casinos de Estados Unidos. Fuera del juego, comparte dueño con Sega, la de los videojuegos, y con Sammy, fabricante japonés de máquinas de pachinko.
¿Quién es el dueño de Coolbet?
Sega Sammy, un grupo japonés que cotiza en la Bolsa de Tokio. Compró GAN, dueña de Coolbet, en una operación cerrada el 27 de mayo de 2025 por unos 96 millones de dólares.
¿Es verdad que la dueña de Coolbet cotiza en el Nasdaq?
Ya no. GAN cotizaba en el Nasdaq cuando era independiente, pero salió de bolsa al ser comprada en 2025. Hoy su propietaria última cotiza en Tokio, aunque muchas webs siguen repitiendo el dato antiguo.
¿Se puede jugar en Coolbet desde España?
No. Coolbet opera con licencia de Malta y permisos locales en los países nórdicos y bálticos, más Chile, Perú y Ecuador. No tiene licencia de la DGOJ, así que desde España no es una opción legal.
¿Qué licencia tiene Coolbet?
La operación la lleva Stay Cool desde Estonia con licencia de la Autoridad del Juego de Malta, algo que la propia casa declara por escrito en la ficha de su aplicación. El regulador maltés tiene un buscador público para comprobarlo.
¿Coolbet tiene póker?
Sí, y es raro: mantiene sala de póker con aplicación propia y un festival de torneos en Tallin, cuando la mayoría de las casas cerró esa sección hace años por poco rentable.





