
En México la licencia de casino online no existe como tal: lo que hay son permisos federales que pertenecen a empresas con salas de juego físicas. Por eso la pregunta útil no es si la web tiene licencia, sino de quién es el permiso que la ampara.
Esta guía enseña a comprobarlo en cuatro pasos y menos de dos minutos, y muestra qué aparece al aplicarlo a las marcas más grandes del país.
La comprobación en un vistazo
- Qué buscar: Número de permiso de la DGJS y nombre de la sociedad permisionaria
- Dónde: En el pie de página del casino, casi siempre
- Dónde contrastarlo: En el registro de la Dirección General de Juegos y Sorteos
- Señal de alarma: Un sello de licencia sin número ni sociedad detrás
- Lo que no existe: Un registro nacional de autoexclusión
- Regla de oro: Si el permiso no se puede verificar, no deposites
En México, la licencia no la tiene la web
Esta es la idea que hay que entender antes que cualquier otra: México no emite licencias de casino online. No existe un trámite por el que una web pida permiso para abrir un casino en internet.
Lo que existe son permisos federales concedidos bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos a empresas con salas de juego físicas, que pueden extender su actividad al canal digital. De ahí sale una consecuencia rara y muy mexicana: la pregunta correcta no es «¿esta web tiene licencia?», sino «¿de quién es el permiso que ampara esta web?».
Esta guía te enseña a responderla en menos de dos minutos, sin conocimientos legales.
Los cuatro pasos
Paso 1. Baja al pie de página
Casi todos los operadores serios publican ahí su información regulatoria. Busca dos datos concretos: un número de permiso de la Dirección General de Juegos y Sorteos y el nombre de la sociedad permisionaria. Si solo encuentras un sello bonito sin números, trátalo como si no hubiera nada, porque una imagen la pone cualquiera.
Paso 2. Reconoce el formato del número
Te vas a encontrar tres estilos y los tres son válidos. Uno antiguo y corto, como el DGG/SP/404/97 con el que opera Caliente. Uno moderno y largo, como el DGJS/DGAAD/DCRCA/P-01/2018. Y uno que se cita como número suelto, como el 4117 de Strendus, vigente hasta junio de 2032. Lo que importa no es el formato, es que exista y se pueda contrastar.
Paso 3. Fíjate en de quién es el permiso
Aquí está el paso que casi nadie da. Compara el nombre de la sociedad con el nombre de la marca. Muchas veces no coinciden, y eso no es necesariamente malo, pero cambia con quién estás tratando. El caso más llamativo del mercado es el de una marca británica operando al amparo del permiso de una televisora mexicana, algo que contamos en detalle en nuestra guía de bet365 en México.
Paso 4. Contrasta con el registro oficial
El último paso es llevar ese número al registro de la Dirección General de Juegos y Sorteos, dependiente de la Secretaría de Gobernación. Si el permiso existe y está vigente, has terminado. Si no aparece, ya sabes lo que necesitabas saber.
Qué encuentras cuando haces esto de verdad
Aplicamos este método a las marcas más grandes del país. Esto es lo que sale:
| Marca | Permiso | A quién pertenece | Guía |
|---|---|---|---|
| Caliente | DGG/SP/404/97 | Grupo Caliente, el mismo que explota la marca | Ver |
| Strendus | 4117, vigente hasta junio de 2032 | Logrand Entertainment Group, dueño de once salas | Ver |
| Codere | Del negocio de salas del grupo | Codere, que además cotiza en el Nasdaq | Ver |
| bet365 | DGJS/DGAAD/DCRCA/P-01/2018 | Ganador Azteca, del entorno de TV Azteca | Ver |
Fíjate en la última fila. Tres de las cuatro marcas operan con un permiso de su propio grupo. La cuarta, no. Ninguna de las dos situaciones es ilegal, pero un jugador informado merece saber cuál tiene delante.



Las marcas internacionales, el punto ciego
Muchas casas internacionales muy conocidas aceptan jugadores mexicanos sin tener un permiso propio de la SEGOB. Operan con una licencia extranjera, o se apoyan en el permiso de un permisionario local.
Lo importante no es escandalizarse, es entender la consecuencia: si la web no está amparada por un permiso mexicano identificable, no hay una autoridad mexicana ante la que reclamar. Puedes tener un problema con un operador enorme, con patrocinios deportivos y anuncios en televisión, y descubrir que tu única vía es escribir a un correo en otro continente.
Lo que México no tiene y conviene saber
No hay registro nacional de autoexclusión. En España existe el RGIAJ: te inscribes una vez y ningún operador con licencia puede aceptarte. En México ese trámite único no existe. Si decides parar, tienes que pedir el bloqueo en cada casa donde tengas cuenta, por escrito, y guardar la confirmación.
No hay un ombudsman de juego online. No existe un árbitro independiente al que llevar una disputa. La vía es el operador y, después, la autoridad que concedió el permiso.
Las dos ausencias apuntan a lo mismo: en México, la comprobación previa importa más que en casi cualquier otro mercado, porque las redes de seguridad posteriores son más débiles.
Resumen para guardar
Pie de página, número de permiso, nombre de la sociedad, registro oficial. Cuatro pasos, dos minutos. Si algo falla, no deposites: hay marcas con permiso verificable de sobra donde elegir, y las tenemos analizadas una por una en nuestra guía de los grupos que controlan el juego online en México.

Preguntas frecuentes sobre los permisos de la SEGOB
¿Cómo sé si un casino online tiene permiso en México?
Baja al pie de página del sitio y busca dos cosas: un número de permiso de la Dirección General de Juegos y Sorteos y el nombre de la sociedad permisionaria. Si falta cualquiera de las dos, no estás ante una operación amparada por un permiso mexicano.
¿Cómo son los números de permiso de la SEGOB?
Hay dos formatos habituales. El antiguo es corto, como el DGG/SP/404/97 con el que opera Caliente. El moderno es más largo y lleva las siglas de la dirección y el año, como DGJS/DGAAD/DCRCA/P-01/2018. Otros permisos se citan solo con un número, como el 4117 de Strendus. Ninguno de los tres formatos es más válido que el otro.
¿Por qué el nombre del permiso no coincide con el del casino?
Porque el permiso pertenece a una empresa con salas de juego físicas, no a la web. Esa empresa puede extender su actividad a internet y, en algunos casos, amparar a marcas de terceros. Por eso puedes encontrarte una marca internacional operando bajo el permiso de una empresa mexicana que no tiene nada que ver con ella.
¿Es ilegal jugar en un sitio sin permiso mexicano?
El foco de la normativa está en quien organiza el juego, no en el jugador. El problema práctico es otro: sin permiso local no hay obligaciones exigibles en México ni autoridad mexicana ante la que reclamar si el retiro no llega. Tu protección deja de existir aunque la marca sea famosa.
¿Existe un registro nacional de autoexclusión en México?
No. A diferencia de España, que tiene el RGIAJ, México no cuenta con un sistema que te bloquee de golpe en todos los casinos. La autoexclusión se pide operador por operador, conviene hacerlo por escrito y guardar la confirmación.
¿Qué hago si un casino suspende mis retiros?
Primero reclama al servicio de atención del operador y guarda copia de todo. Después, si el sitio opera bajo un permiso federal, la instancia es la Dirección General de Juegos y Sorteos. Si no hay permiso mexicano identificable, no existe esa segunda instancia, y esa es exactamente la razón de comprobarlo antes de depositar.



